lunes, 9 de agosto de 2021

¿PORQUE LA NEGACIÓN A LA ADICCIÓN A LAS DROGAS?

LA NEGACIÓN


 

Este sistema psicopatológico forma el núcleo de la enfermedad de la adicción en su parte psicológica. Se compone de una serie de creencias, mecanismos de defensa, negación, autoengaño y otras distorsiones del pensamiento que en conjunto son conocidas como el Pensamiento Adictivo

* Negación o Autoengaño cuya función es la de separar al adicto de la conciencia que las consecuencias que la adicción tienen en su vida. De esta manera se reduce la ansiedad y además se protege el sistema adictivo, estableciéndose un equilibrio enfermo, del cual el adicto se mantiene atrapado, y que además es la razón por la que el adicto insiste en volver a usar aún luego de una crisis.

Negación: La negación simple de las situaciones negativas producto de la adicción
Minimización: Restarle importancia o significado a los eventos relacionados con las consecuencias de la adicción.

Racionalización: Asignar una razón lógica a algo que no la tiene o que és por naturaleza irrazonable.
Justificación: Justificar el uso en virtud de algo que ocurrio en el pasado o por la forma en que lo tratan o por cualquier otra condición existente en la vida del adicto
Proyección: Ver en los demás los problemas que el adicto está pasando en su propia realidad, de modo que puede culpabilizar a otros de su problema.
Futurización Salirse de la realidad presente y vivir en el futuro como una manera de no ponerse en contacto con su realidad presente.

* Distorsiones del Pensamiento propias de la adicción, que son generadas por las creencias adictivas. La función de estas distorsiones es producir sufrimiento de modo que se justifique el uso de sustancias o conductas adictivas para "aliviar" ese dolor de manera enferma. Sumadas a la negación y el autoengaño, estas distorsiones tienden a facilitar el proceso adictivo y despegan al adicto de la realidad de sus enfermedad.

Catastrofización: Asignarle una categoría de catástrofe aún al mas leve inconveniente de la vida personal. Es una manera de auto-sabotearse el crecimiento con el fin de justificar finalmente el uso. El adicto desarrolla una visión catastrófica que lo coloca en una actitud de víctima frente al mundo.

Mortificación: La preocupación constante ante cualquier problema hace de la vida cotidiana, una constante ansiedad y sufrimiento que se usan como justificativo para continuar el uso.

Rigidez: Dificultad para abrir la mente y considerar otros puntos de vista. El adicto se aferra a sus percepciones con una fuerza tal, que puede hacer la comunicación muy dificil, sobre todo en el area del uso y el comportamiento adictivo.

Control: El miedo es la emoción fundamental en la personalidad del adicto y para manejar ese miedo, que muchas veces es desproporcionado, el adicto desarrolla relaciones basadas en el control interpersonal. Esto causa dolor en las relaciones y muchas veces termina produciendo violencia.
Pensamiento Blanco y Negro: La incapacidad para ver los grises es muchas veces un fuerte componente de la mentalidad adictiva, dificultando la comprension mutua y animando a los juicios severos.

Impaciencia e Intolerancia: El adicto desarrolla una intolerancia marcada por situaciones que involucra incomodidad o es y más bien actua por impulsividad siguiendo la regla de "quiero lo que quiero, cuando lo quiero y como lo quiero"

Soberbia y grandiosidad: La personalidad del adicto regresiona en cierta manera a la adolescencia, aflorando muchas veces conflictos no resuletos con la autoridad y, conducta de reto permanente. Esto se debe a una hipertrofia del ego como compensacion al deterioro en la autoimagen que se produce por el impacto de la adiccion en la vida de la persona.

* Sistema de Creencias Adictivo. Todas estas distorsiones provienen del sistema de creencias adictivo que conforman la raíz del desorden adictivo en el plano mental. Para poder recuperarse de la adiccion es necesario detectar y cambiar dichas creencias adictivas.

domingo, 8 de agosto de 2021

¿QUÉ ES LA ADICCIÓN A LAS DROGAS?

 

¿Qué es la adicción a las drogas?
 

 

La adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en el cerebro pueden ser de larga duración, y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas.
†El término adicción, tal como se utiliza en este folleto, puede considerarse como equivalente a un grave trastorno por uso de sustancias,Fuente: De los laboratorios de los doctores N. Volkow y H. Schelbert.


La adicción es muy similar a otras enfermedades, como las enfermedades cardiacas. Ambas perturban el funcionamiento normal y saludable del organob subyacente, tienen serias consecuencias nocivas y son evitables y tratables, pero en caso de no tratarlas, pueden durar toda la vida.

¿Por qué la gente consume drogas?


En general, las personas comienzan a consumir drogas por varias razones:
·        Para sentirse bien. La mayoría de las drogas de las que se abusa producen sensaciones intensas de placer. Esta sensación inicial de euforia es seguida por otros efectos, que varian según el tipo de droga que se consume. Por ejemplo, con estimulantes como la cocaína, la sensación de euforia es seguida por sentimientos de poder, confianza en uno mismo y mayor energía. En contraste, la euforia causada por opiáceos como la heroína es seguida por sentimientos de relajación y satisfacción.
·        Para sentirse mejor. Algunas personas que sufren de ansiedad social, trastornos relacionados con el estrés y depresión, comienzan a abusar de las drogas en un intento por disminuir los sentimientos de angustia. El estrés puede jugar un papel importante en el inicio del consumo de drogas, la continuidad en el abuso de drogas o la recaída en pacientes que se recuperan de la adicción.
·        Para desempeñarse mejor. Algunas personas sienten presión por aumentar o mejorar químicamente sus capacidades cognitivas o su rendimiento deportivo, lo que puede desempeñar un papel en la experimentación inicial y el abuso continuo de drogas como los estimulantes recetados o los esteroides anabólicos/androgénicos.
·        La curiosidad y el “porque otros lo hacen.” En este aspecto, los adolescentes son particularmente vulnerables, debido a la fuerte influencia de la presión de sus pares. Los adolescentes son más propensos que los adultos a participar en comportamientos riesgosos o temerarios para impresionar a sus amigos y expresar su independencia de las normas parentales y sociales.

Si consumir drogas hace que la gente se sienta bien o mejor, ¿cuál es el problema?

Cuando consumen una droga por primera vez, las personas pueden percibir los que parecen ser efectos positivos; también pueden creer que pueden controlar su consumo. Sin embargo, las drogas pueden apoderarse rápidamente de la vida de una persona. Con el tiempo, si el consumo de drogas continúa, otras actividades placenteras se vuelven menos agradables, y las drogas se vuelven necesarias para que el consumidor se sienta “normal.” Luego, es posible que busquen y consuman drogas compulsivamente, a pesar de que estas les causan tremendos problemas a ellos y a sus seres queridos. Algunos pueden comenzar a sentir la necesidad de tomar dosis más altas o más frecuentes, incluso en las primeras etapas del consumo. Estos son los signos reveladores de una adicción.
Incluso el consumo relativamente moderado de drogas plantea riesgos. Piensa en la manera en la que un bebedor social puede embriagarse, ponerse al volante de un vehículo y rápidamente convertir una actividad placentera en una tragedia que afecta muchas vidas.

¿El continuo abuso de drogas es un comportamiento voluntario?

Por lo general, la decisión inicial de consumir drogas es voluntaria. Sin embargo, con el consumo continuo, la capacidad de una persona para ejercer el autocontrol puede verse seriamente afectada. Este deterioro en el autocontrol es el sello distintivo de la adicción. Estudios de imágenes cerebrales de personas con adicciones muestran cambios físicos en áreas del cerebro que son esenciales para el juicio, la toma de decisiones, el aprendizaje y la memoria, y el control del comportamiento.7 Los científicos creen que estos cambios alteran la forma en la que funciona el cerebro y pueden ayudar a explicar los comportamientos compulsivos y destructivos de la adicción.
No existe un solo factor que determine si una persona se convertirá en adicto a las drogas.

¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?

Al igual que con cualquier otra enfermedad, la vulnerabilidad a la adicción varia de persona a persona, y no existe un solo factor que determine si una persona se volverá adicta a las drogas. En general, cuanto más factores de riesgo tenga una persona, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en abuso y adicción. Por otra parte, los factores de protección reducen el riesgo de la persona de desarrollar una adicción. Los factores de riesgo y de protección pueden ser ambientales (como las situación del hogar, la escuela y el vecindario) o biológicos (por ejemplo, los genes de la persona, su estado de desarrollo e incluso su género u origen étnico).
Factores de riesgo
Factores de protección
Comportamiento agresivo en la infancia
Buen autocontrol
Falta de supervisión
Supervisión de los padres y apoyo parental
Habilidades sociales deficientes
Relaciones positivas
Experimentación con las drogas
Competencia académica
Disponibilidad de drogas en la escuela
Políticas escolares contra las drogas
Pobreza en la comunidad
Fuertes lazos en la comunidad
Factores de riesgo y de protección para el abuso y la adicción a las drogas

¿Qué factores ambientales aumentan el riesgo de adicción?

·        El hogar y la familia. La influencia del entorno hogareño, especialmente durante la infancia, es un factor muy importante. Los padres o los miembros mayores de la familia que abusan del alcohol o las drogas, o que manifiestan comportamientos criminales, pueden aumentar el riesgo de que ellos también desarrollen problemas con las drogas.
·        Los amigos y compañeros de escuela. Los amigos y conocidos pueden tener una influencia cada vez mayor durante la adolescencia. Si estos pares consumen drogas, pueden convencer hasta a quienes no tienen factores de riesgo de que las prueben por primera vez. El fracaso escolar o la falta de habilidades sociales pueden poner a un niño en mayor riesgo de consumir o convertirse en adicto a las drogas.

¿Qué factores biológicos aumentan el riesgo de adicción?

Los científicos estiman que los factores genéticos explican entre el 40 y el 60 por ciento de la vulnerabilidad de una persona a la adicción. Esto incluye los efectos de los factores ambientales en el funcionamiento y la expresión de los genes de una persona. Otros factores incluyen la etapa de desarrollo y otras condiciones médicas que pueda tener una persona. Los adolescentes y las personas con trastornos mentales tienen un mayor riesgo de abuso y adicción a las drogas que la población general.

Las primeras interacciones de los niños dentro de la familia son cruciales a la hora de determinar su desarrollo saludable y mitigar el riesgo de abuso de drogas.

¿Qué otros factores aumentan el riesgo de adicción?

·        Consumo a temprana edad.Aunque consumir drogas a cualquier edad puede desencadenar una adicción, las investigaciones muestran que cuanto más temprana es la edad de iniciación a las drogas, más probable es que la persona desarrolle problemas graves.8 Esto puede reflejar el efecto nocivo que tienen las drogas sobre el cerebro en desarrollo. También puede ser el resultado de una combinación de factores de vulnerabilidad social y biológica a una edad temprana, que incluye las relaciones familiares inestables, la exposición al abuso físico o sexual, la susceptibilidad genética o las enfermedades mentales. Aún así, el hecho es que el consumo a temprana edad es un fuerte indicador de problemas futuros, incluida la adicción.
·        Método de administración. Fumar una droga o inyectarla en una vena aumenta su potencial adictivo.9,1 Tanto las drogas que se fuman como las que se inyectan penetran al cerebro en segundos, produciendo una intensa ráfaga de placer. Sin embargo, esta intensa euforia puede desaparecer en unos pocos minutos, llevando al adicto a niveles más bajos y normales. Los científicos creen que este pronunciado contraste impulsa a algunas personas al consumo reiterado de drogas, en un intento por recuperar el fugaz estado placentero.

FUENTES: https://www.drugabuse.gov

miércoles, 23 de junio de 2021

Que es la sobredosis y que hacer en estos casos

 

Signos y síntomas de una sobredosis de drogas



Aunque existe una gran variedad de drogas y su clasificación es compleja, en este apartado dividimos las drogas en dos grupos y describimos los signos y los síntomas de la sobredosis de estos dos grupos de sustancias según el efecto que causan en el cerebro, ya que varía dependiendo de la droga consumida.

Síntomas de sobredosis de drogas estimulantes del sistema nervioso central

Este grupo, tal como su nombre indica, tienen el efecto de estimular o aumentar la actividad del cerebro y del cuerpo. Drogas como la cocaína, las anfetaminas, o el crack, producen este efecto. En dosis reducidas se puede notar incremento del estado de alerta con mejora del equilibrio, así como pérdida de sueño y apetito. Sin embargo, en dosis más altas aparecen otros síntomas:
  • Las pupilas están dilatadas (midriasis bilateral), e incluso pueden llegar a estar fijas. 
  • Inquietud; la persona no para de moverse y suda mucho.
  • Se pueden producir alucinaciones y comportamientos paranoicos.
  • Aumentan el ritmo cardíaco y la presión arterial.
  • Aparecen comportamientos violentos y psicóticos.
  • Cuando la toxicidad es más alta pueden producirse convulsiones y, en último caso, la muerte.

Síntomas de sobredosis de drogas depresoras del sistema nervioso central

Estas drogas son aquellas que, al contrario que las estimulantes, disminuyen o relanzan los procesos cerebrales, e incluso pueden llegar a inhibir funciones. Son comúnmente utilizadas como medicamentos por sus acciones ansiolíticas y analgésicas. Sin embargo, hay otras que se comercializan de manera ilegal como la marihuana o la heroína. Los síntomas, lógicamente, serán los opuestos a los del primer grupo:
  • Las pupilas tienen un tamaño anormalmente reducido y se contraen (miosis).
  • Existe sensación de relajación y somnolencia.
  • Se pueden presentar náuseas y vómitos, acompañados de sudación fría.
  • En dosis altas el afectado tiene dificultad para respirar.
  • Se puede llegar a perder el conocimiento, e incluso provocar la muerte.
En definitiva, aunque los síntomas varían según la droga consumida, siempre será motivo de alarma que:
  • La persona esté inconsciente y no sea posible despertarla.
  • Esté respirando con dificultad o no respire.
  • Los labios, las uñas y la cara comiencen a ponerse azules.

Qué hacer en caso de sobredosis de drogas

Una vez que se detecta que una persona puede estar sufriendo una sobredosis de drogas es primordial llamar inmediatamente a los servicios de urgencias, pues cuanto antes se trate menos graves serán las consecuencias para la salud. Siempre que sea posible, identifica la droga que ha consumido la víctima y comunícalo a los profesionales sanitarios cuando hagas la llamada; guarda también cualquier resto, paquete o frasco que encuentres. A continuación, debes proceder a aplicar estas medidas de primeros auxilios mientras esperas la ayuda solicitada:
  • Tras dar la alarma a los servicios de emergencias hay que evaluar el estado general de la víctima, y lo primero será comprobar que respira pegando una oreja a la cara para escuchar/sentir la respiración.
  • Si respira pero está inconsciente hay que colocarle en posición lateral de seguridad y revaluar cada 5 minutos. Se debe estar atento por si vomita, ya que igual que ocurre en el caso de intoxicación etílica, el afectado podría ahogarse con sus propios vómitos si no se le vigila.
  • Si no respira, comenzar con maniobras de reanimación cardiopulmonar.
  • Aflojar la ropa, y cubrirlo con un abrigo o manta para evitar la hipotermia.
  • Eliminar todo aquello que pueda causar daño tanto a la víctima como a ti, como jeringuillas, restos de droga, etcétera.
  • Si comienza a convulsionar no intentes sujetarle o meterle algo en la boca, simplemente haz todo lo posible para que no se golpee con los objetos que haya alrededor.
  • Nunca pongas en peligro tu seguridad. Si la persona tiene comportamientos violentos evita confrontaciones y deja que los profesionales se encarguen de ella. Ten en cuenta que un individuo bajo los efectos de las drogas no está en disposición de razonar.
  • No dés nada de comer o de beber a la víctima.
  • No le muevas ni le hagas andar, ya que puede sufrir caídas que le causen otras lesiones.

Complicaciones de una sobredosis de drogas

Cuando una persona está sufriendo una sobredosis las posibilidades de que presente complicaciones son muy elevadas, y aumentan conforme pasa el tiempo sin que el episodio remita. Algunas de ellas son daño cerebral permanente, infecciones pulmonares por aspiración de comida o líquidos, daños al feto e incluso aborto espontáneo si se trata de una mujer embarazada, coma y muerte. Así que ante cualquier duda es imprescindible avisar de inmediato a los servicios de salud y ofrecerles toda la información posible, ya que algunas drogas se pueden contrarrestar con antídotos reduciendo así los riesgos. Ante todo, no olvides que evitar el consumo de drogas y prevenirlo mediante la educación de niños y adolescentes son los mejores tratamientos.

Indicios del consumo de marihuana

 

Indicios del consumo de marihuana


A continuación puedes ver una serie de señales que pueden servir de indicio de que alguien está consumiendo marihuana. Es importante tener en cuenta que solo estamos hablando de indicios, no siendo aspectos que impliquen necesariamente que la persona está consumiendo esta sustancia. Algunos de ellos aparecen mientras duran los efectos del consumo, mientras que otras aparecen a posterioridad o tras un consumo prolongado.

1. Mirada perdida

El cannabis es una sustancia con efectos psicoactivos. Si bien inicialmente pueden generar cierta sensación de euforia, por lo general terminan produciendo un estado de relajación y tranquilidad. Por este motivo no es raro que quienes la consumen tiendan a ensimismarse, manteniendo una mirada perdida.

2. Enrojecimiento de ojos

La conjuntivitis, el enrojecimiento de ojos y una mirada más brillante y humedecida de la habitual son también posibles indicios del consumo de marihuana u otras sustancias. También es frecuente una cierta midriasis o dilatación pupilar.

3. Desinhibición

La marihuana suele consumirse debido a las efectos de euforia inicial y posterior relajación a los que induce. Por lo general, también suelen provocar cierta desinhibición, restringiendo la conducta en menor medida de lo habitual y permitiendo una mayor manifestación y expresión a nivel conductual y social.

4. Apetito desmesurado

Uno de los efectos del cannabis es el aumento del apetito y la sensación de hambre, motivo por el que incluso se ha utilizado a nivel medicinal en trastornos que cursan con pérdida de peso.
En este sentido es posible observar que el consumidor habitual de marihuana tienen más hambre de lo habitual. Es frecuente también que busquen alimentos dulces y más calóricos, no siendo raro que presenten aumentos de peso.

5. Problemas de concentración y memoria reciente

La memoria y el aprendizaje se ven influenciados por el consumo de cannabis. Concretamente, no es infrecuente que haya problemas de memoria reciente, con cierta dificultad para concentrarse y recordar los sucesos temporalmente cercanos en el tiempo. Este efecto suele observarse a largo plazo.

6. Insomnio

Si bien puede parecer paradójico debido al estado de relajación que provoca, consumir marihuana puede generar diferentes problemas de sueño una vez acabados sus efectos. Los más frecuentes son las dificultades de conciliación del sueño o los despertares nocturnos.

7. Uso incienso y chicles más frecuente de lo habitual

La marihuana tiene un olor característico fácilmente detectable tanto en el momento en el que se consume como en el aliento de quien lo hace. El uso de inciensos fuertes o chicles de una forma excesiva puede ser un indicio de que se está intentando camuflar el olor.

8. Estado de ánimo expansivo

El cannabis, especialmente en la versión proveniente de la planta cannabis sativa, es una sustancia psicoactiva que provoca inicialmente reacciones de euforia para posteriormente tener un efecto relajante.
Es frecuente percibir cierto nivel de desinhibición, risas descontroladas y elevación del tono de voz mientras duran los efectos.

9. Disminución de la atención

El estado de ánimo y el efecto relajante e incluso narcótico que induce el consumo de marihuana provoca que disminuya el nivel de atención. Esto no ocurre solo mientras duran los efectos, sino que también a largo plazo puede reducirse la capacidad atencional.

10. Tos y problemas respiratorios

Una de las formas más habituales de consumo es la fumada, a través de cigarrillos. Como tal, ello supone el mantenimiento de humo dentro de los pulmones y garganta, lo que al igual que ocurre con el tabaco puede provocar irritaciones y causar tos e incluso problemas respiratorios.

11. Descoordinación a nivel motriz

Resulta habitual que la marihuana provoque un cierto nivel de descoordinación entre mente y cuerpo, reduciéndose además la capacidad de reacción a los estímulos.

12. Uso de objetos como pipas, grinder, papel de liar o boquillas.

El consumo de marihuana no implica necesariamente el uso de instrumental específico para ello, pero determinados objetos y elementos pueden ser utilizados frecuentemente.
Dado que suele consumirse en forma de cigarrillos, el papel de liar y las boquillas suelen ser necesarios, así como el uso de diferentes tipos de pipas. Algo más específico es el grinder, elemento de dos piezas que se utiliza para triturar los cogollos de marihuana sin romper componentes como la resina, con mayor poder psicoactivo.

13. Paranoia o alucinaciones

Si bien no es tan frecuente, el consumo de marihuana puede provocar cambios en la percepcióne incluso generar alucinaciones y delirios, pudiendo incluso despertar brotes psicóticos.
Ello se da especialmente con la marihuana derivada de la planta cannabis sativa o con los diferentes híbridos de esta con otras variantes.

¿Fuma porros mi hijo?

Teniendo en cuenta todas las pistas e indicios que hemos ido nombrando, te será más fácil detectar si tu hijo fuma porros. En caso de que llegues a la conclusión de que efectivamente tiene esta adicción.

La familia y la codependencia en los trastornos adictivos

  Codependencia                               La familia como sistema recibe de manera frontal el impacto de una adicción, de modo que no ex...