miércoles, 23 de junio de 2021

Los signos primarios del abuso de sustancias o de una adicción

 

Los signos primarios del abuso de sustancias o de una adicción


 

Los siguientes son los signos posibles del abuso de sustancias o de una adicción. Si tu pareja, padre, madre, hijo o hija está mostrando varios de estos síntomas, es muy posible que tenga un problema con las drogas o el alcohol. Algunas veces, estos síntomas son el resultado de una condición de salud mental subyacente, como la depresión o la ansiedad, y el individuo puede estar tratando de auto medicarse con el fin de hacer frente a esos problemas.

Índice
  • Signos físicos
  • Signos del comportamiento
  • Signos psicológicos
  • Signos adicionales

Signos físicos

  • Los cambios repentinos en el apetito o de peso. Algunos medicamentos hacen que las personas coman más y aumenten de peso. Otros suprimen el apetito y aumentan las tasas metabólicas, lo que resulta en una pérdida de peso notable.
  • Cambios en los patrones de sueño. Las drogas y el alcohol pueden hacer que alguien se despierte con frecuencia en medio de la noche, que tenga insomnio o duerman mucho más de lo normal.
  • Cambios en los hábitos de higiene. La complacencia o el letargo pueden hacer al adicto no ducharse, afeitarse, cepillarse los dientes, usar maquillaje, o cuidar de su apariencia.
  • Impedimentos. Un signo importante del abuso de sustancias es un impedimento físico temporal. Esto puede ser la aparición de la dificultad al hablar, dificultad al caminar, coordinación deficiente, o incluso sacudidas y temblores.
  • El letargo o hiperactividad. Las drogas y el alcohol pueden alterar los niveles de energía de las persons, haciendo que se sientan relajadas y letárgicas o energizadas e hiperactivas. Cada sustancia es diferente, y algunos de los efectos varían de persona a persona.
  • Cambios en los ojos. Tanto las drogas como el alcohol pueden causar cambios oculares tales como ojos inyectados de sangre o cambios en el tamaño de la pupila.
  • Cambios en la nariz. Esnifar una sustancia puede provocar hemorragias nasales frecuentes.
  • Marcas de inyección. Las marcas en la piel son signos reveladores del uso de las drogas, sobre todo cuando las marcas aparecen en los brazos, piernas o parte inferior del torso.
  • Picazón frecuente. Rascarse frecuentemente se asocia comúnmente con el consumo de drogas, sobre todo debido a la liberación de histamina en el cuerpo o debido a la percepción de que haya gusanos o insectos debajo de la piel.
  • Cambios en la coloración de la piel. Algunas sustancias, como el alcohol, pueden causar la decoloración de la piel, debido a daños en el hígado u otros problemas internos.
  • Convulsiones. Las convulsiones son un efecto secundario de muchos medicamentos recetados, drogas ilícitas o alcohol. Las convulsiones inexplicables sin antecedentes de epilepsia pueden indicar un problema de abuso de sustancias.
  • Encontrar evidencias del consumo de drogas o alcohol. Uno de los signos más evidentes del abuso de sustancias es encontrar restos o embalajes de drogas, botellas de alcohol, etc. en la basura o en lugares escondidos.

Signos del comportamiento

  • Comportamiento sospechoso. Una pareja o miembro de la familia que tiene un adicción, puede tener un comportamiento reservado o sospechoso. Puede encerrarse en una habitación durante largos períodos de tiempo o ser muy privado en sus acciones o intenciones.
  • Cambios monetarios. Mantener una adicción cuesta dinero. Los seres queridos de un adicto pueden observar retiradas de dinero de las cuentas sin saberlo. También pueden observar que desaparece dinero, y que las facturas no son pagadas a tiempo. Finalmente, el miembro de la familia que está abusando de una sustancia puede comenzar a tomar préstamos de amigos, vender artículos de valor, o robar para conseguir suficiente dinero para comprar drogas o alcohol.
  • Cambios en la personalidad. Las drogas y el alcohol pueden afectar significativamente a la personalidad de una persona. No es raro que las personas que tienen una adicción experimenten grandes y rápidos cambios de humor.
  • Disminución de interés en pasatiempos o actividades sociales. Los intereses o pasatiempos favoritos pueden estar ahora en un segundo plano. Las personas con problemas de abuso de sustancias pueden aparecer apáticos o indiferentes hacia las aficiones o las amistades.
  • Cambios de amistades. Una pareja puede pasar menos tiempo con sus amigos cercanos y comenzar a entablar nuevas relaciones o reavivar algunas viejas amistades. Estos pueden ser personas que también abusan de sustancias o personas que permiten el suministro de la sustancia.
  • Reducción súbita de los niveles de motivación. Las personas con adicciones pueden ser de repente menos motivados para ir a trabajar, ir a la escuela, o aspirar a metas.
  • Críticas de compañeros y superiores. Una persona que va a la universidad o trabaja para un alguien puede comenzar a recibir quejas de los profesores, compañeros de trabajo y jefes a causa de malos resultados, tardanzas o ausencias en el trabajo o en la escuela.
  • Disputas y contención con otros. El abuso de sustancias puede conducir a respuestas extremas. Una persona puede notar que su ser querido es fácilmente irritable o de repente tiene "explosiones de ira". El abuso de drogas y de alcohol también puede conducir a una mala gestión de los sentimientos, lo que resulta en peleas físicas o discusiones acaloradas.

Signos psicológicos

  • No poder prestar atención. Las personas con problemas de abuso de sustancias pueden tener dificultad para concentrarse en un solo tema o llevar una conversación.
  • Paranoia. Algunas personas son paranoicas. Esto se describe mejor como un miedo irracional o preocupación que no remite.
  • Actitud defensiva. Los seres queridos que saben que tienen un problema de drogas o alcohol, pero se esconden, pueden ponerse a la defensiva cuando se les pregunta algo relacionado con la adicción.
Las personas que son conscientes de que sus seres queridos están usando drogas o abusan del alcohol pueden preguntarse cómo discernir el consumo de una adicción. Cuando una persona se vuelve físicamente o emocionalmente dependiente de una sustancia, signos adicionales podrían estar presentes. Estas banderas rojas indican que la persona puede necesitar la ayuda de un centro de tratamiento de drogas o alcohol.

Signos adicionales:

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  • Expresar antojos de drogas o alcohol
  • Intentos sin éxito dejar de usar una sustancia
  • Perder el control, usar más cantidad de drogas o alcohol de lo previsto
  • Priorizar la compra de drogas o alcohol por encima de otras necesidades, como alimentos
  • Prestar dinero o retirar de las cuentas de ahorro para pagar por una sustancia
  • Adoptar medidas extremas para obtener una sustancia, como el robo o la venta de objetos de valor
  • Usar una sustancia para lidiar con el estrés o para manejar los problemas
  • Poner la salud y la vida de otras personas en riesgo por el consumo de drogas
  • Poner la salud o la vida de otras personas en situación de riesgo durante el uso de una sustancia (como conducir bajo la influencia del alcohol)
  • El gasto excesivo de tiempo y energía para la adquisición y el uso de una droga o alcohol
  • El uso continuado de una sustancia a pesar de consecuencias negativas

Signos del abuso de sustancias específicas

Además de los signos principales del abuso de sustancias o de una adicción, algunos signos de advertencia pueden indicar un problema con una sustancia específica. El abuso de sustancias puede incluir sustancias legales e ilegales; es importante prestar atención a los síntomas físicos, de comportamiento o psicológicos que pueden indicar un problema.

Alcohol

El alcohol es una sustancia que se consume, principalmente porque es legal y fácil de obtener. El consumo excesivo de alcohol es la causa de aproximadamente 88.000 muertes cada año en Estados Unidos y más de 100.000 en Europa. Muchas personas consumen alcohol con cierta regularidad, por lo que es menos obvio cuando alguien tiene un problema con esta sustancia.
Algunos de los signos de la adicción al alcohol incluyen:
  • Resacas frecuentes
  • Beber y conducir
  • Beber excesivo con frecuencia (cinco o más bebidas)
  • Oliendo alcohol constantemente
  • Estar pocas veces sin una copa de alcohol en casa, al restaurante, o en las fiestas
  • Haciendo las bebidas sin alcohol alcohólicas, mediante la adición de alcohol, especialmente en los entornos inadecuados, tales como reuniones familiares o en el trabajo

Marihuana

Aunque no es una droga a la que se puede desarollar una adicción fisica, el consumo de marijuana es peligroso debido a que es una droga que lleva al consumo de otras drogas peligrosas.
Algunos de los signos del consumo de marijuana son:
  • Ojos rojos
  • Hablar en voz alta, risa inapropiada seguida por somnolencia
  • Pérdida de interés o de motivación
  • Aumento o pérdida de peso

Medicamentos recetados

Los medicamentos recetados son ampliamente abusados. Como el alcohol, son legales si son recetados por un médico. En conjunto, los medicamentos con prescripción y los medicamentos sin receta son las terceras sustancias más comúnmente abusadas por personas mayores de 14 años en el mundo porque se perciben ser menos peligrosas. Otros prefieren medicamentos con receta, ya que son convenientes y con frecuencia tienen un fuerte efecto sobre el sistema nervioso central.
Hay una multitud de medicamentos recetados abusados
Los diferentes tipos de medicamentos con receta que se abusan con frecuencia, son los antidepresivos, los medicamentos para la ansiedad y los analgésicos. A partir de 2010, los medicamentos recetados más comúnmente abusados eran los opiáceos, seguidos de tranquilizantes, como las benzodiazepinas. Otros medicamentos usados comúnmente incluyen estimulantes y sedantes.
Los signos de que un persona puede estar abusando de medicamentos incluyen:
  • Visitar a varios médicos para obtener un diagnóstico sobre un dolor, trastorno de salud mental, o insomnio
  • Tomar medicamentos prescritos no clasificados por un médico
  • Tener, pastillas desconocidas
  • Tener botellas de medicamentos con prescripción en nombre de otra persona
  • Robo de medicamentos de otros miembros de la familia
  • Somnolencia
  • Presión arterial baja o respiración lenta
  • Mareo
  • Baja sensación de dolor
  • Estreñimiento

Éxtasis y otras drogas de club

Las drogas de club en forma de líquidos, polvos y pastillas no suelen ser utilizadas comúnmente por los adultos en relaciones comprometidas, pero cualquier persona puede desarrollar una dependencia a ellas. Estas son: el éxtasis, GHB, ketamina y se utilizan a menudo para lograr una sensación de euforia y para bajar las inhibiciones en club o fiestas.
  • Disminución de las inhibiciones
  • Falta de juicio
  • Síntomas que imitan a los de la metanfetamina

Alucinógenos

Más de un millón de personas utilizan alucinógenos como el PCP y el LSD por primera vez cada año en el continente Americano. Y a partir de 2007, más del 9 por ciento de la población total de adolescentes y adultos ha usado LSD más de una vez.
Los signos que acompañan el uso de estas drogas incluyen:
  • Alucinaciones
  • Mala percepción de la realidad
  • Escenas retrospectivas a alucinaciones anteriores
  • Delirios

Inhalantes

Si un ser querido está utilizando un inhalante más de lo necesario, él o ella puede estar haciendolo para tener un estado de éxtasis. Los inhalantes son generalmente artículos de uso cotidiano, tales como los aerosoles, la gasolina y los productos de limpieza. Los efectos de los inhalantes son generalmente breves, pero son productos químicos muy peligrosos y representan las cuartas sustancias más abusadas en el mundo.

Los signos del abuso de inhalantes incluyen:
  • Cantidades excesivas de productos de limpieza para un hogar,recipientes vacios, recipientes de aerosoles, etc.
  • Trapos ocultos en el coche, la oficina o en el dormitorio.
  • Olor de productos químicos en el aliento o en la ropa.
  • Manchas o llagas que rodean la boca.
  • Náuseas.
  • Mareo.
  • Ojos llorosos.
  • Manchas de pintura en las manos, la cara o la ropa.

Las señales de advertencia del abuso de drogas en los adolescentes

Los adolescentes son un categoría especial que merece más atención y si bien la experimentación con drogas de un joven no conduce automáticamente al abuso de drogas, el uso temprano es un factor de riesgo para desarrollar una adicción a las drogas. El riesgo del abuso de drogas también aumenta considerablemente durante los periodos de cambios, como el cambio de escuelas, el movimiento a otro ciudad o país o el divorcio de los padres. El reto para los padres es distinguir entre las fases normales, a menudo volátiles, de la adolescencia y las banderas rojas del abuso de drogas o alcohol.

Los signos incluyen:
  • Ojos rojos o pupilas dilatadas; El uso de gotas para ojos para enmascarar estas señales.
  • Faltar clases; disminución de las notas; meterse en problemas en la escuela.
  • Desaparición de dinero, objetos de valor.
  • Actuando inusualmente aislado, retirado, enojado o deprimido.
  • Dejar un grupo de amigos para otro; siendo reservado al hablar del nuevo grupo de amigos.
  • Pérdida de interés en hobbies de la edad; mentir sobre sus nuevos intereses y actividades.
  • Exigir una mayor privacidad; bloquear las puertas; evitando el contacto visual.

Observando algunos o la mayoria de estos síntomas significa que es hora de hacer algo para evitar que tu ser querido se destruye a sí mismo. Debes hablar con el/ella de manera abierta para averiguar porque empezó a usar drogas o alcohol. Explícale que necesita ayuda y luego debes buscar un centro de rehabilitación. Una adicción puede ser detenida sin la ayuda de un profesional si las drogas que se toman no son peligrosas (es el caso del alcohol o marihuana). Si tu ser querido está usando drogas más peligrosas (como la heroína o la cocaína) se recomienda buscar ayuda especializada, porque los síntomas abstinencia pueden ser difíciles de soportar y pueden crear muchas problemas.

 

viernes, 11 de junio de 2021

Depresión por drogas o drogas por depresión: las dos caras de una misma moneda

 

Que es la Depresión..

La tristeza es un sentimiento que se manifiesta en todos los seres humanos en determinadas ocasiones, pero la depresión es una enfermedad mental, la cual se caracteriza por provocar anhedonia (incapacidad para disfrutar), sentimientos de tristeza y abatimiento patológicos, entre otros. La imagen representa el estado de ánimo disfórico y la perspectiva de la vida que tiene una persona con depresión.





Las drogas pueden llevarnos a una depresión, de la misma manera que una depresión puede conducirnos a la drogadicción. Se trata de las dos caras de una misma moneda donde la depresión y las drogas van de la mano sin saber exactamente cuál de ellas es la causa y cuál la consecuencia.

En cualquier caso, cuando hablamos de una depresión por drogas o de una drogadicción por depresión, estamos hablando de una enfermedad doble que hay que tratar a dos bandas. Porque los tratamientos para la depresión no curan la drogadicción y viceversa.

Depresión por drogas



Sabemos la cantidad de problemas de toda índole que generan las drogas. Al igual que ocurre con el alcohol, este tipo de adicciones pueden llegar a destrozar tu vida atacando todos los ámbitos, social, familiar, laboral, económico, salud y, especialmente, el ámbito personal.

Cuando ves cómo todo lo que te rodea se va destruyendo, va desapareciendo o las personas a las que quieres se alejan, es el momento en el que una persona adicta a las drogas empieza a ser consciente de su problema. Un problema que deriva en falta de autoestima, en inseguridad y en miedo al futuro, algo que puede conducir fácilmente a la depresión.

Y es que salir de las drogas es un camino difícil y oscuro en el que te encuentras con sentimientos de angustia, desánimo, falta de ilusión y cansancio. Todos ellos síntomas también de una depresión. De esta manera, una depresión por drogas no puede tratarse con los mismos métodos que una depresión grave generada por otras causas, sino que ha de ser un tratamiento conjunto para superar la depresión y la drogadicción.

Drogadicción por depresión




Pero en la relación entre drogas y depresión encontramos también otra vertiente, esos casos en los que la persona con depresión acaba refugiándose en el mundo de las drogas en un intento erróneo de paliar su malestar. Ocurre que muchas veces no somos capaces de identificar los síntomas de depresión, nos sentimos confundidas y buscamos otros caminos para encontrar una respuesta a nuestro estado de ánimo.

Sin embargo, las drogas nunca tienen ninguna respuesta, como tampoco la tiene el alcohol, aunque no podemos obviar la gran cantidad de personas que recurren a ellas en un momento de depresión.

Encontramos varios puntos comunes entre las drogas y la depresión y es que ambas transforman los procesos químicos de nuestro organismo. Bien sean estimulantes o relajantes, las drogas incapacitan al organismo para producir sus propias sustancias, al igual que ocurre en los casos de depresión.

Cuando se unen los efectos de la depresión y el consumo de drogas una persona entra en una espiral nefasta que traerá consigo consecuencias muy negativas. En los peores casos puede llevar al suicidio. No sólo los peores narcóticos pueden resultar peligrosos, la simple ingesta de alcohol en quienes sufren desórdenes anímicos puede derivar en efectos catastróficos.

Ambos problemas combinados generan un círculo cerrado del que resulta muy difícil salir.

El afectado piensa erróneamente que contrarrestará los efectos de la enfermedad con su dosis correspondiente, y sin embargo en un plazo relativamente corto no hará más que empeorarlos.

La espiral de la que resulta casi imposible salir

Factores psicológicos



Los terribles efectos del mono, producen la sensación de que la persona se encuentra fatal cuando no fuma, se inyecta, o esnifa droga. Esto genera en la persona una sensación de ansiedad que a pesar de tener un origen psicológico puede resultar en algunos casos (por ejemplo en el consumo de tabaco) peor que las consecuencias químicas reales.

Cada vez se tiende a empeorar. Cuanto más tiempo se ha desarrollado la adicción peor, pues llega un momento en que la ansiedad apenas se reduce incluso habiéndose drogado.

Las drogas traen consigo numerosas consecuencias en la vida del individuo, que puede haber visto afectada gravemente la relación con sus amigos y familiares. En algunos casos se ha perdido el puesto de trabajo, y puede haber situaciones extremas en las que se han llegado a cometer delitos, y puede haber una condena.

Mientras se sigue consumiendo droga, el individuo se evade de esta terrible realidad. Pero al parar de golpe, tendrá que hacer frente a lo ocurrido, lo que genera desazón. Lógicamente, el único camino viable consiste en afrontar de cara lo que haya ocurrido, y pasar a una nueva etapa, todo lo demás, resultará bastante negativo.

¿Por qué se cae en la depresión por culpa de las drogas?

Para lograr la recuperación a largo plazo de los adictos a las drogas (o sea que pasado el tiempo la persona no vuelva a reengancharse) resulta indispensable superar la depresión que aparece cuando éstos tratan de dejarlo.

Pero no es una labor fácil, por factores físicos y psicológicos.

En el plano físico, las drogas y el alcohol interfieren en la química del cuerpo humano, al añadirle por ejemplo poderosos estimulantes, en el caso de la cocaína o el éxtasis. Otras como la heroína interfieren incluso en la frecuencia cardíaca y respiratoria.

Depresión síntomas

Si se mantiene la ingesta durante mucho tiempo, el organismo no produce de forma natural sus sustancias químicas habituales, lo que supone un grave problema.



En conclusión, nadie debe engañarse pensando que las drogas ilegales son un remedio para la depresión. La realidad es que en la mayoría de los casos son la causa. Conviene desengancharse lo antes posible.

Resulta prácticamente imposible salir en solitario de determinadas adicciones, por lo que se impone solicitar ayuda médica y someterse a programas de rehabilitación de mayor o menor intensidad en función del grado de droga-dicción.



Fuentes:

Johnson, Jennifer E.; O'Leary, C.C.; Striley, C.W.; Abdallah, A.B.; Bradford, S.; Cottler, L.B. "Effects of major depression on crack use and arrests among women in drug court". Addiction. 2011.

Las etapas de la recuperación

 

Abordajes de las adicciones - Las etapas de la recuperación


Familia
La Motivación para el Cambio
Las Etapas de la Recuperación
Trastornos Relacionados con Sustancias
Este modelo está constituido por etapas, cada una de ellas incluye una necesidad básica y una serie de tareas para sostener el proceso de recuperación.

1.- Transición: La tarea en esta etapa es lograr predominio de la necesidad de control por sobre la necesidad del uso.
2.- Estabilización: En esta fase la tarea esta dirigida a recuperarse de los efectos dañinos producidos por el abuso de sustancias.
3.- Recuperación Temprana: En esta fase se producen los primeros cambios internos, de pensamiento, sentimientos y actitud con respecto al uso.
4.- Recuperación Media: Aquí se producen los cambios externos. Modificación del estilo de vida, incorporación paulatina de hábitos sanos.
5.- Recuperación Avanzada: Esta etapa se trabaja sobre la elaboración de conflictos personales y familiares no resueltos.
6.- Mantenimiento: Esta etapa se basa en la capacidad para mantener una vida sana y un crecimiento personal continuo.
Abstinencia Completa
 La abstinencia completa es un importante paso para lograr la recuperación. Durante la adicción activa es difícil que el adicto logre concebir la abstinencia completa. Se produce el fenómeno de sustitución: el adicto cambia de sustancias pero continúa usando. Puede suceder que el adicto, tenga como objetivo controlar su adicción, disminuye la cantidad y/o la frecuencia del uso, pero vuelve al patrón compulsivo, con lo que el uso se hace continuo.
La abstinencia es lo opuesto al uso y a la sustitución. La naturaleza y la severidad del este síndrome de abstinencia depende del tipo de droga, la gravedad de la adicción, y la personalidad del adicto. Este síndrome es pasajero, luego de un período, que en general es corto, se alivia, generándose un estado de desgano motivacional y apatía.
Cuando se logra la abstinencia, se hace más fácil manejar los deseos de consumo y el pensamiento obsesivo. Al tener un deseo y abstenerse, se produce una mayor habilidad para manejar las situaciones de riesgo. La recuperación no puede basarse sólo en la abstinencia, sino que debe ser acompañada de cambios en el estilo de vida, que aseguren una mejor calidad de vida.
Cambios en el Estilo de Vida 
La recuperación incluye la abstinencia y cambios, que promuevan y sostengan un estilo de vida saludable, estos cambios son externos e internos.
Cambios Internos: aquellas modificaciones en la forma de pensar, sentir y actuar del adicto en recuperación.
1.- Aceptar la adicción como un problema: La negación es parte de la adicción. La aceptación del problema es un proceso de suma importancia, ya que el adicto no se comprometerá a resolver un problema que considera que no existe. 
2.- Reconocer las distorsiones del juicio: Reconocer y manejar estas distorsiones es una tarea fundamental de la recuperación. 
3.- Perder la preocupación por el uso: Los pensamientos de consumo, van disminuyendo con la aceptación del problema y la práctica de actividades de recuperación. Estos pensamientos van perdiendo fuerza con el tiempo.
4.- Desarrollar y nutrir una actitud de recuperación, el adicto en recuperación debe ir aprendiendo a identificar situaciones de riesgo y no exponerse a ellas; buscando la ayuda necesaria de manera proactiva y asumiendo responsabilidad de sus propios pensamientos, emociones, conductas y decisiones. 
5.- Alfabetización emocional: Aprender a manejar los sentimientos, poder identificar y poner en palabras emociones o sentimientos displacenteros.
6.- Desarrollo de la asertividad y comunicación, de modo que pueda haber una mayor conexión con las relaciones importantes, que seguramente han sido impactadas debido al comportamiento adictivo anterior. Aprender a poner límites adecuados, así como expresar las necesidades de manera simple y directa, son habilidades valiosas para una recuperación sostenida. 
7.- Mejoramiento espiritual: El área espiritual es una de las más afectadas en el desorden adictivo. El crecimiento espiritual es un factor clave en el mejoramiento de la calidad de vida. Es necesario entender la espiritualidad como: la actividad del espíritu interior y no necesariamente como práctica religiosa. 

Cambios Externos: están dirigidos a cambiar el entorno inmediato, produciendo un medio ambiente acorde con el proceso de recuperación. Muchas veces las recaídas ocurren por no tomar con la seriedad que amerita, esta área de los cambios.
1.- Evitar personas, lugares y cosas relacionados con el uso: Todos los disparadores de los deseos y pensamientos de uso, son instancias de riesgo que deben ser evitadas de manera enérgica. Se entiende que es difícil lograr no exponerse alguna vez, pero no se trata de "retar" al riesgo, sino de evitarlo. Cambiar las relaciones interpersonales puede ser una tarea difícil, especialmente el poner límites con aquellas personas significativas para el adicto que todavía están usando. 
2.- Desarrollar una nueva red de contactos, asistiendo a reuniones de autoayuda o nutriendo relaciones antiguas que sean sanas, o alejadas del uso, y libres de riesgo. Establecer una relación con un profesional de tratamiento, asistir a servicios religiosos, involucrarse en servicio voluntario, son todas actividades que pueden aumentar la nueva red de contactos. 
3.- Elaborar un plan de actividades de recuperación, que pueda servir de guía para el diario vivir y para acomodar el tiempo necesario para las actividades de recuperación. Además es más fácil darse cuenta cuando uno está fallando o descuidando la recuperación si existe un plan concreto. 
4.- Mejorar la alimentación y hábitos de higiene, es oportuno en el proceso de recuperación, no solo porque es positivo para la salud en general, sino que además produce una mayor lucidez mental y una mayor resistencia a los deseos de uso, así como una mayor autoestima. 
5.- Descansar y dormir adecuadamente, son cambios que ayudan a que nuestro cuerpo y mente tenga el restablecimiento necesario, luego de cada día en recuperación. Al principio existe estrés que proviene de toda la energía que se invierte en los cambios personales. 
6.- Leer y estudiar sobre la adicción y la recuperación, es una necesidad que nunca acaba, debido a la amplitud de los cambios que se realizan. Conseguir literatura y un libro de pensamientos diario, para poder comenzar el día con una lectura inspiradora, se podría convertir en un hábito saludable para la mente y el alma. 
7.- Ordenar las finanzas, que pueden haber quedado en déficit producto de la adicción. Estar dispuestos a pagar las cuentas pendientes, de hecho saldar las que sean posibles, evitar tener mucho dinero en el bolsillo, son necesidades comunes en la recuperación. Es tan importante esta área que algunas veces se plantea la necesidad de rehacer la relación con el dinero, especialmente en las adicciones de juego o gasto compulsivo.
Todas estas necesidades de cambio plantean una situación que puede generar confusión o estrés, debido a que se están abandonando las viejas costumbres, que todavía no se extinguen, y se están desarrollando nuevos patrones de conducta, que todavía no se establecen; desarrollándose la sensación de ser "extranjero en su propia tierra". Esta sensación es temporal y se hace menos intensa con el pasar del tiempo y con el avance de la recuperación. Es sumamente recomendable que el adicto en recuperación tenga apoyo y asesoría calificada para poder llevar estas tareas adelante.
Espiritualidad y Recuperación 
Las adicciones causan una desconexión con la realidad espiritual interior. Esto se vuelve un círculo vicioso, pues el vacío interior resultante, predispone más aún al uso como forma de llenar estos vacíos, pero esta es una solución temporal, agravando la desconexión a largo plazo y reforzando la dependencia. 
No confundamos la espiritualidad con la religión o la religiosidad. La espiritualidad es la esencia del ser. La espiritualidad es lo que mueve a una persona a buscar significado en su vida. La religión se refiere más al conjunto de dogmas, doctrinas y rituales que sirven de base para un modelo de relación espiritual. Cada persona desarrolla instintivamente una relación especial con el elemento espiritual que es personal e íntima.
Actividades relativas al arte, la vida familiar, la práctica de principios espirituales en la vida diaria, son formas útiles de reforzar y compartir el crecimiento espiritual. En esencia la espiritualidad es un fenómeno íntimo y trascendente que es vital para el desarrollo de una recuperación de calidad, y es además, fuente de motivación para nuestra misión y búsqueda de significado en la vida.
Una vez que el crecimiento espiritual se fortalece se comienzan a notar algunos cambios en la vida diaria del adicto en recuperación. 
Algunos de las manifestaciones del crecimiento espiritual son:
1.- Adecuada capacidad de relacionarse y compartir, así como servir a los demás.
2.- Serenidad interior que se refleja en las actuaciones y en la personalidad individual.
3.- Capacidad de valorar lo cotidiano y lo que aparentemente es intrascendente.
4.- Capacidad de jugar y expresar sentimientos.
5.- Disminución del egocentrismo y de la necesidad de validación externa.
6.- Disminución de la necesidad obsesiva e irrazonable de control en las relaciones personales.
7.- Mayor dedicación al servicio desinteresado.
8.- Confianza renovada en el provenir, percibiendo al universo como un sitio amoroso y seguro.
9.- Desapego creciente a las fuentes materiales de seguridad o satisfacción, como el dinero, sexo, prestigio o propiedades.
10.- Capacidad de maravillarse con la simplicidad.
Recuerde siempre que la razón última o el significado del desarrollo espiritual es algo muy personal, pero nunca debe ser visto como el fin en sí mismo, sino como un don que debe ser compartido para poder conservarlo.

 más información: 0979800455 www.clinicaequilibrium.org

La familia y la codependencia en los trastornos adictivos

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